sábado, diciembre 08, 2012

la nueva vida de Munin


¿Os acordáis de Munin (alias Negritu), el gato de la pata rota? Pues finalmente tuvo la gran suerte de ir a vivir con sus padrinos (Montse, César y Carlota) y con sus colegas felinas Nina y Boni. Se ha convertido en un gato burgués con un piso convertido en su chiki-cat, goza de segunda residencia para quitarse el estrés de tanto jugar entre semana y es tan feliz, que cuando voy a visitarlo, ni me mira el muy...
Oye, ¡que me lo tenéis malcriado!

viernes, diciembre 07, 2012

maneras tontas de morir


 "Dumb ways to die" (Maneras tontas de morir) es una creativa campaña de Metro Trains Melbourne para concienciar a la gente sobre el peligro de actuar imprudentemente cerca de unas vías de tren.
El vídeo, con unos simpáticos muñecos naiff como protagonistas, ya ha tenido más de 25 millones de visualizaciones. Todo un éxito para sus creadores, la agencia de publicidad McCann Melbourne.
Es posible que pequen de "cuquismo" pero me parece muy ingenioso.

Más en: http://dumbwaystodie.com/

jueves, diciembre 06, 2012

Con peces y a lo loco



Esta es una de esas ideas que lleva mucho tiempo rondando sobre mi mesa y aún no sé qué hacer con ella. Seguro que a muchos os pasa. Y es que hay algunos dibujos que nos resistimos a dejarlos abandonados en un cajón.

viernes, noviembre 16, 2012

Más fotos de los gatitos

Lar y Tonda
Atouk y Lucy

Los tres mosqueteros

Tonda y mamá vigilando

Lo prometido es deuda, aquí están más fotos de la familia. Los nenes que son los tres machitos, están creciendo sanos y rellenetes  (mañana sábado cumplirán tres semanitas de vida) y aunque todavía muy torpes, ya tienen ganas de explorar el gran mundo, sobre todo Tonda, el atigradito.

domingo, octubre 28, 2012

Dulcinea y sus nenes


El viernes por la noche Dulcinea, mi gata en acogida, ya me reclamó como asistenta en su parto y a las 8,00h aprox. de la mañana daba a luz el último de los pequeñuelos que veis en la foto.
Estuvo muy nerviosa toda la noche y la pobre quería parir en la cama, entre nosotros, pero finalmente se portó como una campeona y el instinto hizo el resto. Como la gata es una santa, deja que mis gatos se acerquen y olfateen a sus bebés.
Aunque ahora no son más que croquetillas con pelo, están para comérselos ¿a que sí? y como no tengo muy claro todavía el sexo de cada uno, de momento se llaman Atouk, Tonda y Lar (como los personajes de la película Caveman). En cuanto tengan edad de merecer, los pondré en adopción. Ya iré poniendo más fotos.

¿Alguien de vosotros quiere vivir con una de estas preciosidades?.

domingo, octubre 21, 2012

mi nueva gatita de acogida


¡Cuanto tiempo sin poder escribir en el blog!. Y esta vez, tampoco es para enseñaros dibujos (ya os enseñaré con más tiempo mis nuevas estampaciones), es para presentaros a Dulcinea, mi nueva jovencita de acogida.
No penseis que está pidiendo sexo gratis, mal pensados, es que a pesar de su juventud, está a punto de parir tres hermosos gatitos y la barriga la tiene enorme y le debe molestar lo suyo. No sé si ha sido abandonada o escapó de su casa, el caso es que nadie la ha reclamado.
Tanto madre como gatitos estarán en adopción en cuanto coman solitos y a ella la esterilice para que no vuelva a descarriarse (ah, la juventud, qué poca cabeza tienen).
En cuanto los tenga, y no creo que pase de mañana o el martes como muy tarde, prometo poner fotos de los mocosos.

sábado, junio 16, 2012

mariposas nocturnas




Hoy la casualidad ha hecho que me topase con estas preciosas polillas. La primera (la de la foto superior) durmiendo en mi ropa tendida a secar y la cual no soy capaz de identificar su especie, y la otra, muerta en el suelo, una acherontia atropos, o para que nos entendamos, una esfinge calavera (sí, la misma de la película "el silencio de los corderos"). Me hubiese gustado oirla chillar, como dicen que hace cuando se nota molestada o en peligro.


Las dos son ejemplares enormes y con las alas extendidas, ocupan casi toda la extensión de mi mano (vale, reconozco que tengo las manos canijas).
No me explico como llegan a sobrevivir en la ciudad.

Molan, ¿a que sí?